Hola,
Retomo este espacio, para dejar por escrito lo quebrado que me encuentro y el difícil camino de mi recuperación y perdón. El más dramático, yo, como siempre. Desde que me enteré lo sucedido el 23, no he dejado de amarla, a pesar de reconocer por primera vez el enojo. Un enojo claro y evidente, una furia que fue incontrolable, donde le dije cosas como me sentí un webon cargando un anillo, yo creyendo en la buena fe de R mientras todo esto pasaba. Esa noche me fui, por primera vez tuve el valor de dejarla sola, lidiendo con esto, con todo la confusión y dolor que ella carga, con este carga de culpabilidad, que no la deja en paz, no deja de llorar, de estar confundida, no deja de amarlo. Yo, le pongo nombre, lo ama, ella no lo reconoce aún, pero sé que incluso llamar a esto infidelidad, le costo a ella ponerle nombre. A mi me costo reconocer que esto me quebro, que no solo me ha roto mi manera de llegar a ella, de conectarme con el amor hacia ella, sino que terminó por contaminar y separar nuestro matrimonio. Al día siguiente, mi subconciente mas fuerte, terminó revelando mi cargo de culpa, mi verdad de la vez que fui infiel con ella, y no tuve el valor de decirselo en las oportunidades que me dio. Es ahí donde ví, que su carga disminuyo en ella, le provocó enojo, furia, frustación y dolor. Pero siempre recalcó, que nada justifica lo que hizo.
Salieron algunas cosas que ama de él, como su espacio de liberación, donde puede poner sus pies sin zapatillas en el tablero del auto, donde puede ser libre sin ser juzgada, sin prejuicio, sin presión, sin responsabilidades, la persona que dice algo que se va hacer y se hace, cumple con sus satisfacciones, gusta y desea. Siento mi pecho presionar mi corazón, siento mis manos frias y mi rostro largo y apagado. Estoy en la oficina, mientras cada uno en lo suyo y yo en lo mío, lidiando entre mi trizteza y enojo. Donde me digo a mi mismo, lo conchudo que he sido en exigirle detalles explicaciones y verdades, cuando yo no las dí, cuando no tuve los huevos en contarle todo lo que necesitaba escuchar y sabe que fue por miedo, por miedo a que me dejara, que terminara conmigo, a que se diera cuenta la persona de mierda que había sido con ella. Pero sabes, sin justificar lo mío, pero fue tan carnal, fue tan superficial y de control, que su conexión con él es más jodida. No se, realmente si la recupere, no sé si podamos reconstruir o volver a comenzar. Lo real es que estamos quebrados y no podemos separarnos. Tenemos el mismo espacio para compartir y recursos limitados para estar separados fisicamente. Tal vez, el que se vaya al extranjero sea el mejor camino por ahora.
En casa he estado tomando manzanilla, ante tenía la sensación de llorar y que podía controlarlo. Ahora mientras escribo esto mis lagrimas se aproximan cada 20 a 30, entre minutos camino hacia el baño, voy como un zombie, y mis deseos por llorar y el cierre de mi pecho es mas evidente y constante. Estoy mal, y realmente no sé como recuperarme. Lo real es que debo sentir todo esto, para conocerme y estar preparado para en algún momento decidir con ella el futuro de nuestro matrimonio. Aún la amo, la extraño de una intensidad, hasta el nivel que la necesito. Pero no puedo hacerlo, no debo hacerlo, yo necesito desintoxicarme solo, ella necesita distanciarse de mi, y procesar lo que le toca sola. En momentos como estos, converso con mi religión, con mis angeles y protectores imaginarios, a quienes les digo que agradezco este aprendizaje, pero les pido que nos den luz, que nos den sabiduría, fuerzas para no darnos por vencidos. Si alguna vez lees esto, quiero que sepan que lo intentaré al máximo, ya no quiero ser palabras en un saco roto, no quiero ser un castadror de tus gemidos, un limitador de tus deseos, alguien que opaca tu libertad, en que momento se jodio todo, en que momento te deje de observar y no me di cuenta en lo que estabamos cayendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario